Mostrando las entradas con la etiqueta ComediFic. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ComediFic. Mostrar todas las entradas

Un malentendido (KoyaShige)





Título: Un malentendido.
Autor: Lilith
Pairing: Koyama + Shigeaki 
Fandom: NewS
Tipo: One-shot
Género: Shonen-Ai / ComediFic
To: To Zono, que ama a este par y nunca le había escrito un fic XD 
Es muy baka, pero espero que te guste n.n






-Te digo que es inútil, Yucchi...- Suspiraba el mayor haciendo que su figura se viera menos alta y delgada de lo que en realidad era, tal vez por el abrigo que llevaba puesto o por lo mucho que se encogía en si mismo al terminar de contarle a su amigo lo que le pasaba últimamente con la persona que había amado por más de diez años.
-Mmm... no lo veo de ese modo, Koyama-kun... deberías hablar con él. Tal vez sea sólo un malentendido...-
-Lo dices porque no sabes por lo que estoy pasando...- Ese puchero hacía que se viera mucho más joven que su interlocutor, que lo miraba en silencio pacientemente.
-Te equivocas... Crees que no sé lo que sientes estando en medio de Jin, Kame, Koki y Junno, que siempre están buscando la atención de Tat-chan? Vaya... y eso sin contar a Okura-kun, Hiromitsu-kun, Dai-chan y los que se han sumado a la lista en el camino... Créeme, entiendo, tal vez mejor que tú, por lo que estás pasando...-
-Bueno... creo que tienes razón... Nada podría ser más horrible que el hecho de que acosen a tu novio a donde quiera que vaya... al menos a Shige no lo pela ni el perro de Tego... Bueno, no me refiero en sí a Tego, sino a Cookie, su perrito...- El otro no podía dejar de reír a carcajada suelta. Una pequeña broma local entre él y sus compañeros de grupo había regresado a su memoria justo en ese momento tras escuchar el comentario del mayor.
-Mira, la cosa es que tu problema con Kato-kun, es tan sólo debido a la falta de comunicación que han tenido en las últimas semanas por su escuela y tu trabajo... Deja de darle vueltas al asunto y mejor pregúntale qué le pasa... Tú lo conoces mejor que nadie y deberías de saber que cuando se aleja de todo y de todos de este modo es porque algo le pasa y no quiere preocuparlos, tú mismo me lo has dicho.-
-Creo que tienes razón, Yucchi... será mejor que le pregunte directamente si está enojado o sentido conmigo por algo o si sólo está demasiado estresado por su tarea...-
-Sí, será lo mejor para ambos...-
 -Ay, Yucchi, cómo es que eres tan sabio?...-
-Jajaja eso qué?!... no es que lo sea, es sólo que estoy en medio del fuego cruzado todo el tiempo... sin contar lo "especial" que es Tatsuya...- Los dos reían por lo bajo; ambos sabían a lo que se refería Nakamaru. El chico en cuestión podía ser cualquier cosa menos un chico común y corriente, pues percibía el mundo de un modo tan diferente, que resultaba una existencia "única" y nadie lo sabía mejor que su novio.


Siguieron caminando a través del asfalto húmedo hasta llegar a la estación del tren, que era donde se separaban sus caminos para ir a sus respectivas casas.
-Mira! Parece que este es tu día de suerte, Koyama-kun...-
-Eh?! Por qué?...-
-Porque justamente allá va Kato-kun...- De inmediato miró en dirección a donde su amigo veía detenidamente. Ahí estaba él, como siempre bien vestido, bajando los últimos escalones para detenerse en el andén.
-Oh, cierto!...- Sentía que se le saldría el corazón por la boca de la emoción. -Espera... qué hace aquí si dijo que tendría clases hasta tarde por un examen?-
-Bueno, debe haber salido más temprano...-
-Es cierto... Shige no es del tipo de los que se vuelan las clases, verdad?-
-Así es... Bueno, tigre... Ve a por él...- Le dio un empujoncito en la espalda y se despidieron con una sonrisa de complicidad.

Koyama bajaba cada escalón pensando en lo que le diría al menor una vez que se presentara frente a él. El corazón latiendo a mil por hora. La típica sensación en el estómago, producto de los nervios.
-Geshika!!!- Reconoció la voz de inmediato. Como podría no hacerlo. Conocía a Kusano desde hacía tanto tiempo como a Kato. Además el chico tenía una personalidad difícil de ignorar. No era raro que ese par quedaran para ir a algún lado. Lo que le pareció extraño fue que no lo hayan requerido a él. Ni siquiera se dio cuenta de que estaba ahí a tan sólo un par de metros de él. Su radiante sonrisa no era para él. La gente subió atropelladamente llevándolos consigo una vez que se abrieron las puertas del vagón. Se había ido.

Parpadeó un par de veces incapaz de diferenciar si había alucinado, si soñaba despierto o si realmente había visto a su querido "Shige" yéndose con otro chico sin decirle nada.
-Ah, no debo pensar tonterías... nunca me haría algo así, es Shige...- Su celular sonaba. -Tegoshi?-
-Hola, Keii-chan! Qué haces? Vamos al centro comercial? Quiero ir de compras pero Masu se fue el fin de semana a casa de sus padres... Y tú eres tan bueno, que no me dirás que no, verdad?- Como solía hacer, habló y habló, tan rápida y efusivamente, que Koyama apenas si podía seguirle el ritmo, limitándose sólo a escuchar. -Vale, entonces paso por ti a tu casa en una hora... y para que veas que soy bueno con mi kaa-chan, te invitaré a cenar, nee~- Y así sin más, terminó arrastrando al mayor a una tarde de despilfarre, "made in Tegoshi", en el centro comercial más exclusivo de la ciudad. A menudo pasaba esto y Koyama terminaba de algún extraño modo haciendo todo lo que el menor quería. A veces estaba seguro de que lo hacía a propósito. Lo de no darle oportunidad a decir algo mientras hablaban, así no podría negarse a ir con él o hacerle algún favor. Igual ya se había acostumbrado. Era Tegoshi.

A falta de algo mejor que hacer por la tarde, dado que sus planes parecían haberse ido al caño, optó por acompañar a su amigo. Un poco de sus tonterías, otro tanto de sus risas y una que otra conversación seria, ayudarían a alejar de su mente las cosas que pensaba en ese momento con respecto a su novio y a su mejor amigo. No le gustaba lo que había dentro de su cabeza en ese instante. No se sentía él mismo. Y odiaba lo que era en ese momento.

-Gomen ne... Se me hizo tarde estando al teléfono con Masu...-
-Ah, no te preocupes... Igual acababa de llegar...-
-En serio? Dónde estabas?-
-Fui a caminar por ahí. Estuve con Yucchi en la mañana...-
-Oh, con Nakamaru-kun?... y tu súper-perfecto novio?-

Silencio.

Una risita nerviosa.

Una mirada desviada.

-En la escuela... Tendría clase por la tarde...-
-Mmm... con razón...-
-Qué cosa?!-
-Tranquilo... no seas tan efusivo al hablar, no necesitas gritar, Keii-chan, sí te escucho...- Esa mezcla de inmadurez, incredulidad y diversión, siempre le había parecido adorable, pero a veces era como comer demasiados dulces: hastiaba. -Tan sólo lo decía porque siendo viernes por la tarde, pensé que no vendrías porque estarías con Shige...-
-Oh... pero pues ya viste que no...-
-Estás bien?... actúas raro...- Se le acercó tanto que podía sentir su tibia respiración en su propio rostro.
-Hazte para allá!- Dio un paso hacia atrás.
-Mmm... confiesa. Qué pasó?- Sí, de algo le servía la universidad, y una vez que se daba cuenta de algo, podía ser molestamente perseverante para averiguarlo. A Koyama le resultaba imposible esconderle las cosas, así que optó por mejor contarle lo que había pasado un par de horas antes en el andén del metro mientras iban de camino al centro comercial.

-Mmm... Ya veo... Estúpido Shige...- Era raro verlo tan serio. Su apariencia cambiaba por completo. El niño lindo y adorable de rostro tan delicado que hasta parecía niña había quedado atrás para darle paso al Tegoshi serio y analítico que incluso se enojaba a veces y hasta daba miedo. -No te preocupes, Keii-chan, me tienes de tu lado, te ayudaré a averiguar qué demonios pasa con Shige...-
-Tegoshi... gracias...-
-Ah! Ya sé!- De pronto volvió a ser el chico sonriente de siempre. -Vamos!- Lo tomó de la mano y echó a correr hacia el elevador.

-Tegoshi... agradezco mucho tu ayuda pero... era necesario que te vistieras así?- Decía al mirarlo salir del probador usando un bonito vestido rosa con unos mallones negros y una peluca lacia de cabello negro que le llegaba hasta los hombros.
-Por supuesto!- Daba escalofríos verlo actuar de ese modo. Poseía incluso la coquetería natural de una chica de su edad. - De qué otro modo podríamos seguirlos si no es disfrazados?- Decía al tiempo que le acomodaba la peluca a su amigo, que estaba sentado afuera de los probadores de damas. -Listo! Ahora sí te ves digno de acompañar a una chica tan bella como yo...- Guiñaba un ojo con una gran sonrisa, pasando su cabello hacia atrás de su hombro con el dorso de la mano. Koyama lo miraba estupefacto. No pudo evitar soltar una carcajada.
-Te pasas... pero sabes?, tengo una queja contra mi "novia"...-
-Ah sí?-
-Sí...- Tegoshi lo miraba perplejo sin tener mínima idea de lo que hablaba. -...por qué tu vas disfrazado de pies a cabeza y yo sólo llevo puesta esta peluca?!- Los dos echaron a reír haciendo que todas las señoras que estaban cerca voltearan a verlos.

-Aló?... Kusa-chan?... Dónde estás?... Mmm... Y qué haces ahí?... Mmm... Buuu y yo que quería invitarte a comer... No, nada. Tengo que tener un motivo oculto para querer salir con un viejo amigo?... Jejeje... Supongo que sí nos conocemos desde hace mucho, verdad?... Es que quiero ir de compras, pero Masu se fue el fin de semana a casa de sus padres... Que le diga a Keii-chan? No, es viernes, seguramente estará con Shige en algún lado, es el único día que pueden estar solos... Bueno, ya que... Tendré que llamar a Kame-chan... Bye bye!- Koyama lo miraba con los ojos abiertos como plato. A veces le daba miedo comprobar cuán manipulador y calculador podía llegar a ser a pesar de esa carita de angelito que se cargaba. -Y así de fácil se engaña a alguien de inteligencia inferior... Están en Harajuku. Por el ruido que se escuchaba al fondo, deben estar cerca del distrito comercial donde solíamos ir cuando salíamos del instituto, recuerdas?-
-Sí... dónde estaba aquel restaurante de comida china que nos gustaba, no?-
-Ajap... No escuché a Shige, pero Kusano titubeó cuando mencioné que ustedes dos deberían estar juntos en estos momentos... lo cual quiere decir que está con él aunque tal vez no estaban juntos cuando contestó... No creo que estén haciendo éso y áquello porque de ser así no hubiera respondido el teléfono, sin contar que se escuchaba un gran bullicio, ósea que estaban en un lugar concurrido, tal vez comiendo o en alguna tienda. Además respondió rápido, tal vez espera una llamada... Por qué me miras así?-
-Es que... eres genial...- Lo contemplaba con ojitos deslumbrantes. -Eres como un detective privado!-
-Ay, que exagerado... vamos... Si nos damos prisa, los alcanzamos en menos de media hora...-

El mayor caminaba con la mirada en el piso. No porque fuera sumido en sus pensamientos. No porque estuviera preocupado. No porque se sintiera mal... Sino porque le apenaba ser el centro de todas las demás miradas debido a la hermosa "chica" que caminaba alegremente tomada de su brazo y que, se lo propusiera o no, atraía las miradas de hombres y mujeres por igual por donde quiera que pasaran. Y aunque al principio le divirtió la situación, después de veinte minutos recordó por qué había desistido de salir con personas del sexo opuesto: no soportaba la idea de que miraran así a "su chica" y mucho menos que le soltaran uno que otro piropo en la calle. Lo entendía. Sabía que Tegoshi era sólo su amigo, pero aún así terminó abrazándolo posesivamente durante el resto del camino. Cosa que no hizo más que divertir de lo lindo al menor.

Caminaron por la angosta y concurrida calleja del distrito comercial Sakuraba durante un par de minutos. No les tomó mucho más que eso encontrar al par de chicos que reían escandalosamente dentro de un restaurante de fideos llamando la atención de cuanta chica les pasaba cerca por su aspecto fashionista y su rostro perfecto de amplia y resplandeciente sonrisa. Sin embargo, a ninguno de ellos les importaba en lo más mínimo. Estaban completamente metidos dentro de su burbuja verde riendo a carcajada suelta de quien sabe qué cosa, que seguramente no serían más que tonterías sin sentido pero realmente graciosas de boca de ambos. Así era su sentido del humor. Tan peculiar como ellos. No por nada eran mejores amigos desde hacía tantos años. Y siendo sinceros, si no estuvieran un poco zafados de la cabeza, probablemente no serían los mejores amigos de Koyama, sobre todo por la diferencia de edad.

-Shige, maldito! Cómo puede disfrutar tanto la compañía de alguien que no sea Keii-chan?-
-Siempre se porta así con todos, Tegoshi, no seas exagerado. Si también es así contigo...-
-Ah... cierto...-

Un silencio. Un par de carcajadas más. El murmullo de la multitud a su alrededor.
-Vas a seguir quedándote callado? Di algo!-
-No sé qué decir...-
-Entonces entremos...- Y sin más, la dulce y encantadora chica tomó del brazo a su guapo y bien vestido novio y entraron. Fue inevitable que tanto hombres como mujeres pusieran sus ojos en aquella pareja. Koyama se sonrojó un poco y optó por conducir a Tegoshi hacia el rincón más cercano a la mesa donde estaban su novio y su amigo.
-Bienvenidos! Puedo tomarles su orden?...- La chica no dejaba de mirarlo embobada por esos ojos tímidos que se semi ocultaban debajo de aquellas gafas.
-Puedes traerme un jugo de naranja con agua mineral, por favor?- Incluso su voz podía pasar por la de una chica.
-Claro...- De inmediato volvió a poner toda su atención en aquella alta y delgada figura bien trabajada. -Y para usted...?-
-Un té verde...- Ni siquiera la miró realmente. Sólo le dedicó una sonrisa por mera cortesía. Pero ella sentía que caminaba sobre nubes tan sólo ante ese fugaz gesto. Cosa que por supuesto no le pasó desapercibida a Tegoshi, quien de inmediato se aferro con ambas manos a Koyama, recargándose cariñosamente sobre su hombro derecho y dedicándole una mirada asesina a la mesera, que de inmediato se fue rumbo a la barra para entregar su pedido.
-No puedo escuchar lo que dicen!...- Le susurraba frustrado el menor al oído.
-Me preocuparía más que pudieras hacerlo...- Ambos rieron.

-Crees que ésto esté bien?...-
-Por qué te comportas como un niño temeroso de ser regañado por su mamá, Shige?... Si realmente no estás seguro de lo que estás haciendo, mejor no lo hagas... y no me arrastres contigo.- Kusano lo reprendía un poco fastidiado. Era la novena o décima vez que le preguntaba lo mismo y sinceramente ya lo había hartado porque todo aquello había sido idea del mayor. Él sólo había aceptado porque no tenía nada mejor que hacer. Tan simple y sencillo como eso.
-Ah, tienes razón... Quiero hacer esto. Todo saldrá bien. Y no afecta a nadie si no se entera, cierto?...-
-Bien, ya empiezas a sonar más como yo...-

Silencio. La risa de una chica. El murmullo de la gente. El olor a comida.

-No estoy muy seguro de querer eso, Kusano...-
-Ey!- Un manotazo rápido fue a dar directo a su nuca. -Para la otra le dices a alguien más, eh?!-
-No te enojes... no podría hacerle esto a Koyama con nadie que no fueras tú...-
-Disculpa?... Se supone que eso es un halago o una ofensa?... Creo que no entendí...-
-A lo que me refiero es que, además de Koyama, no podría pensar en nadie que no fueras tú para hacer esto...-

Para desgracia de ambos chicos, justo en ese momento el bullicio había disminuido casi por completo. Y parte de aquella plática había llegado a oídos de quienes se sentaban en la esquina más cercana a la entrada.
-Keii-chan?...- El pobre apenas si daba crédito a lo que acababan de escuchar su oídos. Se había levantado más por un reflejo que otra cosa, porque ni podía regresar al asiento ni podía hacer que sus pies le obedecieran para salir de ahí. -Keii-chan...- Al ver que su amigo caminaba como zombie hacia afuera, Tegoshi se apresuró a pagar y salir corriendo detrás de él. -Keii-chan!... espérame!-

Reconoció aquella aguda e infantil voz de inmediato. Volteó enseguida pero sólo alcanzó a ver una larga y lacia cabellera saliendo del lugar. Se levantó como impulsado por un resorte, tan sólo para comprobar que no era otro sino su novio quien caminaba delante de aquella menuda y linda "chica".
-Koyama?...-
-Dónde?- Al ver que su amigo se apretaba contra el vidrio buscando algo o a alguien con desesperación, hizo lo mismo. -...No es ese Tegoshi?-
-Tegoshi?!- Salió disparado hacia afuera sin tomarse la molestia siquiera de agarrar sus cosas. Igual sabía que Kusano las cuidaría por él y se las regresaría sanas y salvas.

Buscaba con desesperación la alta figura acompañada de aquella grácil chica que corría a su lado entre la multitud, pero no lograba dar con ninguna de las dos.
-Cómo puede rogarle a ese chico estando ella tan hermosa?... sí yo fuera él no la apartaría nunca de mi lado...-
-Ya sé...- Algo le dijo que esos chicos hablaban de sus amigos. Sin duda Tegoshi lograba ese efecto. Incluso él había sido víctima de sus encantos la primera vez que lo vio vestido así mientras le gastaba una broma al salir de la universidad. Sin pensárselo mucho echó a correr en la dirección a la que ambos chicos miraban. A lo lejos alcanzó a escuchar la voz del menor llamando a Koyama.
-Deja de ignorarme! Qué no sabes cuán difícil es correr usando tacones?! Sé más considerado!...- El mayor se detuvo de súbito. Por un breve instante se había olvidado por completo de ese pequeño detalle. Al mirar a su amigo no pudo reprimir una carcajada. Todo el glamur había quedado atrás quién sabe hacía cuántas cuadras, el pobre estaba despeinado y sudando, un tanto inclinado sujetándose las piernas en un vago intento por recuperar el aliento después de la carrera; y es que al ser mucho más alto que él, Koyama daba pasos larguísimos en comparación a los de Tegoshi, quien aún cuando le seguía de cerca, tuvo que comenzar a correr una vez que su amigo apretó mucho más el paso.
-Ay... Lo siento...- Apenas si podía hablar de lo mucho que reía.
-Y encima de todo te burlas de mí!!!-
-No, es que... No, nada...- No iba a decirle que se reía de imaginarlo corriendo vestido así detrás de él. -...haber, déjame acomodar ésto...- Con cuidado le acomodaba los mechones de cabello que caían a ambos lados de su rostro. -Lo siento, Tegoshi... me olvidé por completo de ti... A que soy un mal novio, verdad?-
-Eres el peor novio que he tenido, Keii-chan...- El menor le hacía pucheros mientras Koyama sacaba su pañuelo del bolsillo y le secaba las gotitas de sudor que se habían formado sobre su frente.
-Koyama?...- Los dos voltearon de inmediato al escuchar la voz de Kato, quien, desde donde estaba parado, parecía contemplar una romántica escena entre dos amantes.
-Shige...- Quería correr y echarse a sus brazos, pero el eco de aquella conversación que había escuchado minutos atrás lo golpeó con fuerza en el pecho ocultando sus palabras por temor a romper en llanto.
-Con que de esto se trataba?...-
-Eh?!...- Al ver que simplemente se daba media vuelta para alejarse, el mayor sintió que un escalofrío se apoderaba de su cuerpo. Algo le impedía reaccionar conforme a lo que dictaba su cerebro. Tegoshi se acercó amenazante y sujetó a Kato con fuerza.
-A dónde crees que vas?... Creo que tienes muchas explicaciones que darle a Keii-chan...-
-Ah?... Darle explicaciones?... Y se puede saber de qué o cómo por qué?... El único que tiene que recibir una explicación aquí soy yo!... Cómo pude ser tan imbécil como para no darme cuenta de lo que se traían ustedes dos...-
-De qué demonios hablas?!- Como a menudo pasaba, Kato y Tegoshi terminaron discutiendo a gritos. -Con qué derecho insinuas esas cosas cuando eres tú quien engaña a Keii-chan con su mejor amigo!!!...-
-Engañar a Koyama?!... Estás mal de la cabeza o qué?... Entonces, como piensan que tengo algo con Kusano se sienten con derecho de hacer lo mismo como desquite?!-
-Qué?!!! Eres un estúpido, Shige!... Koyama sólo tiene ojos para ti...- Tegoshi estaba realmente furioso.
-Espera... Tegoshi...- Shige, que ya había captado que todo era tan sólo un tonto malentendido, trataba de hacer callar al menor, quien en su apasionamiento, no podía escucharlo. -Tegoshi...-
-Ha sido así desde la primera vez que te vio y será así hasta la última vez que te vea!!!...- Se resignó a tener que escuchar todo lo que tuviera que decirle. -...Pero tú...-
-Alto! Alto! Alto!- Kusano venía corriendo con las manos ocupadas con todas las cosas que habían comprado a lo largo del día. -Pero que manera de amargarse la existencia... Hola, Keii!- El mayor no supo cómo reaccionar, ya estaba demasiado confundido como para saber qué hacer o qué decir.
-Tú no te metas, destructor de hogares!-
-Ah?!!! Y ahora qué hice?!-
-Yo te pongo al tanto... Creen que tú y yo tenemos algo...-
-QUÉ?!!!- Lo conocía tan bien, que sólo de ver su expresión facial, Koyama supo que no podía ser posible. Kusano terminó estallando en tremendas carcajadas. -Son idiotas o qué?... Bueno, tú no necesitas responder, Tegorin... Keii, crees capaz a Geshika de engañarte?... Me crees a mí capaz de traicionarte con nuestro mejor amigo?-
-N-no... pero escuchamos su conversación en el restaurante y yo...-
-Conversación?...- Volteó de inmediato a ver a Kato, quien también tenía cara de no entender nada.
-Ah!...- Dijeron de pronto los dos al mismo tiempo.
-Pero si serán tontos... Si se hubieran quedado un poco más hubieran escuchado que habíamos encontrado el regalo de aniversario perfecto para Keii...-
-Regalo?- Ahora era Tegoshi quien parecía no entender lo que pasaba.
-No creerás que iba a ir contigo a comprar tu regalo si lo que quería era darte una sorpresa, verdad?-
-Shige...-
-Ok... Ahora que todo quedó aclarado... Es hora de que esta señorita y yo salgamos de escena... Ustedes dos tienen mucho de que hablar y yo quiero ir al cine, pero quien prometió llevarme ya no podrá, así que tendrás que ir conmigo, Tegorin... Sería un desperdicio no presumir ese vestido, verdad?- Acto seguido lo tomó del brazo y se alejaron calle arriba por donde habían llegado. -Dejaré todo ésto en mi depa, ok?... Al rato pasas por ellos... Ya olvídense de todo y vayan a revolcarse por ahí...-
-KUSANO!!!- Gritaron los dos, rojos como jitomates, ante el comentario de su amigo.

-Perdóname...-
-Por qué?...-
-Por haber pensado mal de ti... No debí...- Lo calló de la mejor manera que conocía. -Shige...- Sus besos siempre tenían ese efecto embriagador y adictivo que tanto amaba.
-Eres la persona más importante de mi vida y no pienso vivir sin tu sonrisa, sin tu mirada, sin tus caricias, ni un sólo día de mi existencia... Siempre has sido y serás el único para mí, Koyama...-
-Te amo...-
-Yo también... Feliz aniversario...- Ni siquiera le hicieron mucho caso a la caja con envoltura plateada que poco a poco calló de la cama. Tan sólo les importaba el sabor de su piel y el sonido de su voz mientras se comían a besos debajo de las sábanas.



Read more

Kojiciento Cap 8 ~Final~


Capítulo 8
.
Ed-sama, después de recuperarse de la resaca, llamó a todos los chicos a su oficina.
Ahora ambas agencias eran una misma.
El dorama empezó con éxito. Parecía que a las personas les gustaba una historia tan extraña y cotidiana.
.
————————————————
.
Seto, Tomo y Dori: Siguieron viviendo juntos. Ahora todos trabajan mucho y son más unidos. (Seto busco un trabajo como intendente, Tomo no hace nada útil y Dori lleva parte del sustento al hogar).
Ed-sama: Le gustó aquello de la parranda, así que cada sábado sale con el trío feliz por ahí… Aunque ahora, se llaman “el cuartero feliz”.
Ueda: Siguió siendo feliz, bello y trabajando duro junto a los demás.
Ryo: Fue feliz con su pececito dorado. Y sin pleitos.
Takki: Siguió organizando todo y buscó por toda la agencia su par favorito de calcetines (el cual nunca encontró).
Kenn: Seguía llevando su doble vida de Sachiko, pero ahora, lo disfrutaba.
Jin y Kame: Siguieron viviendo juntos, como siempre. Jin formó la asociación de ‘fiesteros unidos’. (Kame, al igual que Uepi siguió siendo bello, perfecto, único, etcetcetc).
Koki, Maru y Juri: Se mudaron permanentemente al departamento 4×4 de Jin.
Chinen y Ryosuke: Continuaron sus estudios alternando con el trabajo y eso.
Yamashita: Siguió con su éxito por ahí y se convirtió en vocero de ‘fiesteros unidos‘.
Matsumoto, Tamamori, Tsubasa, Taguchi, Tegoshi, Masu, Shige, Ikuta, las 3 fans y todos los demás que tuvieron una pequeñisima aparición en esta historia; también fueron felices (??).

Fin~!
Read more

Kojiciento Cap 7


Capítulo 7

No podían creerlo.
Recogieron todo el desastre que habían echo y se fueron directo a casa de Jin.
Cuando llegaron, volvieron a leer cuidadosamente cada anotación y después, llamaron a Ryo y a los demás.
Cuando ya estaban todos reunidos, Seto y Kenn los miraban totalmente serios.
Y pusieron la carpeta sobre la mesa.
- ¡Somos nosotros!. – Dijo Koki.
- Sí… Pero antes lean la primer página. – Así lo hicieron.
“{¡Ohayou querido Ed-sama!, Takki al habla.
Bueno verá, estaba pensando en hacer otro escándalo o algo así, pero como no se me ocurre nada bueno por el momento, he decidido iniciar un nuevo proyecto.
Claro que una vez fusionados los D-Johnnys y los P-Ponnys, éste iniciará enseguida.
Kenzo está interesado también, así que será bueno.
Bueno, me he tomado la libertad de recolectar toda la información y las ideas para usted, querido señor. Espero que le agraden los colores que elegí para lo que considero importantes.
¡Será todo un éxito!.}”.
Todos se miraron entre sí rascándose la cabeza y deseando dejar de leer. Si se trataba de esos sucios planes que imaginaban, preferían no entrar en detalles.
Avanzaron despacio hacia la siguiente página.
“{Kojiciento}”. Decía en letra demasiado grande.
En la siguiente, venía una foto de Seto con algunas notas moradas y rosas.
“Koji será el protagonista de esta historia… Desde que lo contrató supe que era el indicado… Espero que a estas alturas ya sepa cocinar bien…
Es el típico ama de casa… Amo de casa. Y vive en un mundo de fantasía donde todo es amor y paz. Todos los días  cocina para él y su familia (Akanishi: El hijo mayor, Chinen: La hija menor y Yamada: El hijo adolescente rebelde-descarrillado que sigue a su hermano mayor en todo). También, los domingos lava todas las camisas de su querido esposo (Ueda) y todas las mañanas va con sus amigos y vecinos.
Pero no todo es feliz para Seto, ya que tiene que hacer mucha limpieza y por lo mismo no ha cumplido su sueño de ser cantante… Así que siempre, a cualquier hora del día, lo pueden escuchar cantar y cantar.
(¡Oh, pobrecillo!). Había apuntado Takki.
A la siguiente hoja, venía la foto de Ueda:
Ueda será el esposo de Seto, trabaja mucho y es el esposo ideal.
Todo parece perfecto… Pero puede ser que tenga un amante o algo así.
¡Sí lo tiene!, (Taguchi servirá para esto)… ¡Pero Taguchi también está con Nikishido!
(Todo un cuadrado-amoroso, ¿eh?).
Sakurada y Yanagishita:
Los mejores amigos de Koji.
Las fotografías de Kame, Koki y Juri estában ahí:
Kamenashi y los dos Tanakas; serán los vecinos de la familia de Ueda y Koji.
Son huérfanos, así que el hijo mayor Koki tendrá que cuidarlos bien.
Kamenashi está enamorado del hijo mayor de Koji (¡ah esto no es ficción!).
Koki también vive enamorado de Nakamaru. (Siempre le dejan todo el trabajo sucio a Koki).
Maru y Jun venían a la otra hoja:
Nakamaru y Matsumoto son compañeros de piso y de trabajo…
Familia cercana de Yamashita, Kenn y los demás.
(¡Y que malvado será Matsumoto!).
Luego, aparecieron Tsubasa, Takki, Tamamori y Toma:
Mi querido Tsubasa, yo, Tamamori e Ikuta, formamos otra familia feliz. Donde, no sucederán desgracias y serémos vecinos también de Seto y los demás.
La penúltima serie de fotografías incluía a Yamapi, Kenn y Tegomass.
Tegoshi y Masuda, son hijos de Yamashita y Kenn. (Y por puro fanservice, para aquello del rating, habrá shonen-ai-incesto entre los dos hermanitos).
“{Bueno querido jefe ese es el reparto por ahora, luego hablaremos de la historia… Pero antes, ¡necesito que compre los D-Johnnys ya!.
Kenzo está interesado en mi historia, así que con gusto la producirá.
También es necesario que no le diga nada de esto a los chicos hasta que todo esté echo.
Y con esto, ya hice mucho por mis queridas fans. ¡Dos pájaros de un tiro!}”.
Seto y los demás dejaron de leer y empezaron a reír imaginando la historia y aplaudiendo a la gran imaginación de Takki.
Sus carreras no se acabarían, no harían cosas malas y sucias (del todo), y Kenzo era un famoso productor de doramas y películas.
- Pero esperen… Ryo ha dicho que tendrían que seguir saliendo en…
- Sí, eso es cierto… Pero sólo algunos lo hacen y por voluntad propia. – Dijo Ueda. – Como Ryo.
- ¿Entonces todos nos equivocamos y Takki y Ed-sama sólo planeaban una nueva historia para nosotros?.
- Creo que sí. – Dijo Kenn.
- Bueno… Me siento bien de saber que no es nada malo…
- ¿Lo ves?. ¡Te lo dije!. ¡No te metería en nada malo See-chan!. – Dijo Tomo.
- Sí, como no… – Se quejó Seto.
Read more

Kojiciento Cap 6


Capítulo 6
.
Seto se quedó callado, agradeció estar a oscuras y sólo llevar una pequeña lamparita que ya había apagado. Llevó sus manos hacia su nariz para no hacer ningún ruido y no gritar.
Se escuchó un fuerte golpe…
- Auch, auch… ¡Dueele!. – Era la voz de un hombre, una voz que Seto ya había escuchado antes. Decidió alumbrar con la lámpara aún presa del pánico y con las uñas enterradas en la tela de su asiento.
Grande fue su sorpresa al encontrar a Kenn tirado en el piso, sobre el costal.
- ¡Kenn!. ¡¿Qué haces aquí?!.
- ¡Chico nuevo!… ¡Menos mal que eres tú y no nadie más!. – Seto ayudaba a levantarse a Kenn.
- Sí… ¡¿Por qué traes vestido?!. – Señaló sorprendido hacia el cuerpo de Kenn. – ¡Y los labios pintados de rojo pasión!.
- Em… ¿Estrategia?.
- ¿De qué hablas?.
- Bueno, parece que tú también estás aquí por lo mismo, así que te contaré… Ed-sama tiene esta agencia de talentos, utiliza a los chicos para explotarlos y demás… Quería hacer esta agencia mucho más grande, por lo que iba a comprar a los D-Johnnys con ayuda de Kenzo, pero para eso, tenía que mandarle chicos a Kenzo para que él, produzca toda clase de cosas sucias… Y así, las carreras de estos chicos vayan en ascenso, aunque no en el medio que ellos quisieran…
- ¿Kenzo es el que hace las películas xxx?.
- Sí… Eso tengo entendido…
- ¿Y tú que haces con vestido?.
- Yo trabajo en los D-Johnnys, pero también trabajo encubierto aquí como Sachiko… ¿Entiendes?.
- Sachiko es… Mujer…
- Sí sí… Bueno, el punto es que, he venido a por el planificador de Ed-sama para ver si será mejor seguir con la compra de D-Johnnys y cual es nuestro futuro…
- Yo también vine por eso… O algo así. – Seto sacó de su chaqueta los trozos de papel arrugado en los que Ryo había expuesto el plan.
- ¡Ah que lindos dibujos!. ¿Quién los hizo?. – Kenn miraba encantado el plan.
- Ryo…
- ¡Le diré que me dibuje algo!.
- Bueno bueno, hagamos lo que dice aquí: busquemos todos los documentos y alguna cosa de valor.
- Entiendo… Creo que su súper agenda la guarda en… – Kenn fue directo hacia un cuadro en la pared y lo retiró de ella, se encontraron con una caja fuerte.
- ¿Cuál será la clave?. ¡Estamos perdidos!. – Chillo Seto.
- No no, será algo fácil… 1234. – La caja fuerte no abrió.
- Déjame intentar. – Dijo Seto. – 5678. – Incorrecto.
Dos intentos después, al no obtener resultados, Seto decidió llamar a Ryo y los demás.
- ¿Si diga?… ¿Ueda?… ¡Necesito la clave de la caja fuerte.
- No la sé, te pasaré a Ryo…
- ¿Ryo?… La clave de la caja…
- No la sé… Pregúntale a Takki…
- ¿Takki?… Sabes la clave de…
- No la sé~ No la sé~ querido Seto. Intenta con Chin-chan, él se la pasa metido en esa oficina.
- ¡Pero tu también!. Además, ¡¿Qué hace Chinen en un bar?!.
- ¡Seto-kun!. ¡Esto es muuuuuuuy divertido!. PumChaPumcha.
- ¡Chin-chan está ebrio!. – Dijo Seto asustado.
- ¡Hacen muuucho alboroto por una estúpida contraseña!. ¡Podría ser 2402 o algo así!. – Seto escuchaba la voz de Jin del otro lado.
- No puede ser 2402 Jin, sólo tú utilizas esa clave. – Decían Koki y Maru.
- ¡Ese niño ha interrumpido la fiesta!. – Seguía quejándose Jin. – Bueno, tengo una idea meeejor… Ed-sama, si tuvieras que poner una clave a algo y no quisieras que nadie la adivinara… ¿Cuál pondrías?. – Preguntaba.
- ¡Eso es fácil chicos!… ¡Es… claaaaro iiip… que podría… 11iiip22!.
- Ya lo tienes, ahora deja de molestar que nos divertimos viendo a Ed-sama beber descontroladamente. – Jin cortó la conversación.
- ¡La tengo Keen!. ¡Y Ed-sama está totalmente perdido!. ¡Hacía ‘iiip’ y todo!.
- Bueno bueno, ¿cuál es?.
- 1122. – Seto puso la clave, se escuchó un pequeño chasquillo proveniente de la caja fuerte. Abrió.
Dentro de ésta, encontraron una gruesa carpeta de aros, en la portada se podía leer ‘Ponnys & D-Johnnys’. Y también se podía apreciar otra escritura más abajo que ponía: ‘(Proyecto súper-hiper-mega-secreto)’. Era la letra de Takki.
Ambos se miraron extrañados y empezaron a hojear.
Había fotos de todos los P-Ponnys y de los J-Johnnys también… Debajo de sus fotografías había pequeñas notas de distintos colores.
Después de leer hoja por hoja, Seto y Kenn echaron a reír y guardaron la carpeta en el costal de Seto.
Read more

Kojiciento Cap 5


Capítulo 5
.
- Necesito que te quedes aquí y obedezcas a Ed-sama.
- ¡No quiero!.
- ¡Vamos!. ¡Es fácil!.
- Entonces, ¡hazlo tú!. – Lo desafió Seto.
- Tonto, no se trata de quién lo haga o quién no; tu eres el único.
Habían dejado libre a Seto, ahora intentaría renunciar para siempre y nunca más meterse en ese tipo de cosas, en su lugar, seguiría estudiando y buscaría trabajo en una hamburguesería o algo por el estilo…
Pero antes, quería hacer lo que Ryo le había encargado. Esperaría al sábado, faltaban tres días.
Tres días en los que Seto pasó en casa sin salir, y los cuales, como de costumbre; pasó limpiando.
Era sábado por la tarde, Ryo y los demás ya habían llegado a casa de Seto.
- No hay tiempo Seto-kun. – Dijo Kame.
- ¡No quiero ir!.
- Elegimos este día porque Ed-sama nos invitó a una reunión en un fabuloso bar de la ciudad, así que mientras tanto, tu podrás acceder a su oficina, donde no habrá nadie y podrás robar los documentos y todo eso. ¿Entiendes?.
- Aún no entiendo bien… ¿Qué tengo que robar?.
- ¡Todo!. Bueno, sólo los papeles, carpetas, su directorio y si encuentras algo de valor, también. – Dijo Ryo.
- ¡No quiero ser un ratero!.
- No serás nada de eso… Además, tendrás suficiente tiempo. – Ryo fue en busca de lápiz y papel y se puso a dibujar. – Tenemos a Ed-sama, estamos nosotros, contamos con Yamapi, ah y Jin, los cuales se encargarán de emborrachar a Ed-sama, a Takki y de paso, a ellos mismos… Mientras tanto, tú estarás en la oficina de Ed-sama hurtando todo a tu paso… Cuando termines, vuelves a casa de Jin, me llamas y listo, acaba la fiesta.
- ¿Y para qué haré todo eso?. – Preguntó Seto aún confundido.
- Bueno es sencillo, es para salvarnos el pellejo y hacer una magna agencia… Además de saber los planes malvados que se traen esos dos…
- No lo haré.
Una hora después, Seto estaba afuera de las oficinas de los P-Ponnys. Iba vestido de negro, con un gran costal negro a la espalda y antifaz, negro también.
- ¡Parece salido de una película de acción!. – Gritaba Tegoshi cada vez que lo veía.
- ¿Y si llamo demasiado la atención?.
- No hay nadie aquí hoy tontito, bueno vamos, ¡apúrate!. – Ryo le dio un empujón y lo introdujo a los P-Ponnys.
Efectivamente todo estaba oscuro dentro, no había nadie.
Seto dio media vuelta para regresar con sus compañeros, pero la limosina en la que iban ya había arrancado. En medio de las oscuridad, a lo lejos, se escuchan los gritos de ‘El trío feliz’ que ya entraba en ambiente antes de llegar a la reunión.
Seto fue corriendo directo a la oficina de su jefe, todo estaba en orden.
En la pared, había grandes archiveros, pero todos estaban vacíos.
Seto se puso a buscar entre los cajones y sobre el escritorio. Encontró la agenda, así que la guardo rápidamente, también guardo una fotografía de varios P-Ponnys que posaba sobre una mesita de té y también, unos calcetines y una corbata de Takki que encontró bajo el escritorio.
Se echó contra el sofá pensando que aquello era absurdo y por qué tanto interés en deshacerse de Ed-sama y quedarse con su negocio.
Alguien abrió la puerta.
Read more

Kojiciento Cap 4



Capítulo 4.
.
Al día siguiente, Seto despertó entre cajas de pizza y latas vacías de Sake barato.
Había sido una noche agitada entre la celebración de quien sabe qué y la evidente diversión que se traían Kame y Jin en la otra habitación.
Sonó el timbre, pero antes de que alguien pudiera ir a abrir, Tomo ya se encontraba dentro.
- ¡See-chan!. ¡Estás vivo!. – Gritaba Tomo mientras se abría paso entre los cuerpos de todos los presentes.
- ¿Dónde está Dori? ¡¿Pensabas que estaba muerto?!.
- Dori no vino… Pero en su lugar, ¡he traído a Ryo!.
- ¡Ryo!. – Fueron corriendo todos a recibirlo, incluidos Kame, Jin y Ueda.
Seto se quedó recostado sobre las cajas vacías de cartón.
- Bueno chicos… – Hizo una pausa. – Y Ueda… He ideado un plan mucho mejor que el anterior.
- ¡Dilo hombre!. – Dijo Koki.
- Hacemos que Seto se venda a Kenzo, lo convence de que lo haga dueño de los P-Ponnys; una vez Seto en el poder, mezcla ambas compañías: D-Johnnys y P-Ponnys… Me entrega el poder a mí, así que quedo como presidente, Tegoshi será mi hermosa secretaria… Ustedes, los empleados, Shige… Pensaré algo útil para él… Taguchi, podría ser el animador que atrae clientela haciendo ridiculeces bajo el rayo del sol… También podemos seguir explotando a Yamapi y sacando provecho del amor de ciertas personitas – señalo hacia Kame y Jin- … Y Seto-kun será… ¡El intendente!. – Ryo exponía los nuevos planes con las latas vacías del piso mientras todos, en círculo observaban perplejos ante tanta inteligencia y perversidad.
- ¡No quiero hacer limpieza nunca más!.
- Es tu destino See-chan. – Dijo Tomo.
- Pero mientras tanto, tenemos que seguir fingiendo que le somos fieles a Ed-sama y tenemos que seguir actuando en esas horribles películas porno…
- ¡PELÍCULAS PORNO!. – Grito Seto mientras saltaba de la basura. – ¡¿SALEN EN PELÍCULAS PORNO?!.
- Así es…
- ¡No quiero!. – Seto se volvió a poner pálido y cayó sobre el piso.
- Bueno, Takizawa podría tener toda clase de planes para nosotros, así que no digan nada y sigan como si nada… Tampoco le digan nada a Kenn ni a Matsumoto, seguro que ellos desde los J-Johnnys también planean algo malo. – Ryo aplastó dos latas y salió del departamento, todos fueron tras de él, excepto Seto que seguía impactado.
Como ya había pasado un buen rato y nadie había vuelto, Seto inconcientemente se puso a levantar todo el desastre y a fregar el piso, sacudir el polvo de los muebles y poner todo en su sitio.
“Quiero salir en revistas y tener 50 photobooks, escuchar mis canciones en la radio y ver mi rostro en la TV… Pero, ¡no salir de muerde almohadas en una película casera!” Pensaba mientras se sonrojaba y mejor cambio sus pensamientos.
.
————————————————————
.
En todo Japón, todo el mundo estaba agitado ya; los adultos preparaban rápidos desayunos e iban rumbo al trabajo, los niños miraban televisión mientras se alistaban para ir al colegio y las jovencitas, despertaban dándole los buenos días a los afiches de sus D-Johnnys y P-Ponnys favoritos que se encontraban pegados sobre corchos y la pared.
En algún lugar, la cabeza de Hideaki Takizawa se llenaba de los “Buenos días” que siempre recibía.
- Buenos días mis queridas fans… ¡Tengo que hacer algo por ustedes!. – Decía en voz alta.
Se levantó, tomó una rápida ducha y emprendió camino hasta su adorado trabajo.
Cuando llegó, fue directo a la oficina de Ed-sama y entró decidido.
- Buenos días Takki, llegas temprano hoy.
- Sí señor, tengo una buena alarma despertadora…
- Bueno, hablemos de los negocios de esta quincena…
- Sí, verá… Parece que D-Johnnys y P-Ponnys se fusionarán, ¿cierto?. Por lo que, tendremos más trabajo y esas cosas… Además, de que los miembros de ambas agencias se han visto envueltos en varios escándalos recientemente…
- Así es, pero siempre lo solucionas tú. – Interrumpió Ed-sama.
- Sí, pero ahora tengo una idea mejor…
- ¿Se trata de un nuevo súper-escándalo?.
- Todo será improvisado, señor.
- Perfecto… Bueno, ¿de cuánto estamos hablando?.
- Aún no es seguro, pero hablaré con ellos y lanzaré la convocatoria.
- Y adviérteles que si no se presentan hoy mismo a verme, no recibirán su parte.
- ¿Y cuándo la han recibido?.
- ¡Ve y llámalos!
.
————————————————————
.
A la semana siguiente, Seto seguía viviendo en el apartamento de Jin con los demás, y de vez en cuando Dori y Tomo iban de visita.
Una de esas ocasiones, llegaron con prisa y anunciaron que dentro de pocas horas se llevaría a cabo el plan de Takizawa.
Todos salieron corriendo, Ueda llevaba casi arrastrando a Seto, quien no quería ir.
Llegaron de nuevo al prostíbulo disfrazado de agencia: El edificio principal de los P-Ponnys.
Ed-sama hizo una mueca perversa al ver a todos los chicos llegar; pero ésta se marcó más cuando notó como Ueda forcejeaba con Seto para hacerlo entrar.
Takki los dirigió a la sala de reuniones, donde tres hambrientas fans por jugosos chismes los esperaban.
- ¡Bienvenidos queridos D-Johnnys y P-Ponnys!. – Decía animosamente Takki. – Hemos organizado esta convivencia con tres afortunadas fans y aquí ellas preguntarán cosas a ustedes como parte de una encuesta comercial.
- Ah~, Takki y su perversa manera de ver los negocios. – Susurró Ryo.
- Bien, les presentaré a los chicos: – Takki hizo música de tambores -.
De los P-Ponnys: Nikishido Ryo -quien traía cara de fastidio-, Akanishi Jin -quien estaba fumando-, Kamenashi Kazuya -que miraba y escuchaba atento-, Ueda Tatsuya -quien impedía que Seto saliera corriendo-, Nakamaru Yuichi -que también miraba con atención y le ayudaba a Takki a hacer la música-, Tanaka Koki -quien cuidaba de su hermano-, Tanaka Juri -quien jugaba con el cabello de Seto-, Yamada Ryosuke -quien alejaba a Chinen de su hombro-, Chinen Yuri -Que dormía sobre el hombre de Ryosuke- y Seto Koji -quien a como de lugar, quería huir-. Así como todos los demás que no están aquí hoy pero que seguro ustedes, las queridas fans, ya conocen.
De los D-Johhnys: Matsumoto Jun -quien se miraba las uñas-, Yamashita Tomohisa -quien molestaba a Jin-, Tegoshi Yuya -quien sonreía y hacia guiños para las fans-, Masuda -quien también interactuaba con las fans-, Kenn -quien se había unido a la fumadera con Jin-, Shige, Tamamori, mi querido Tsubasa -quien estaba al lado de Takki-, Ikuta Toma, y también todos los que faltan el día de hoy.
Después Takki tomó aire y fue a buscar un poco de agua.
- Bueno, la dinámica de hoy es sencilla, ustedes les harán preguntas a los chicos y en base a sus respuestas, veremos si es conveniente mezclar ambas agencias. – Tsubasa había tomado el lugar de su amigo.
- ¿Tenemos que responder todas las preguntas?. – Preguntó Ryosuke desde su asiento.
- ¡Sí!. ¡Comencemos!. – Una fan levantó la mano enseguida.
- ¡¿A quién odian más de ambas agencias?!. – Preguntó.
- ¡Yo sé esa!, ¡Yo sé esa!. – Gritó Ryo. Todos lo miraron de reojo.
- Ryo, no es necesario que contestes a esa. – Dijo Takki quien ya había retomado su puesto como animador y moderador.
- ¡Pero yo sé la respuesta!. ¡Ganaré el premio!.
- ¡Esto no saldrá en la televisión ni en ningún otro medio de comunicación y no hay premios aquí!.
- Ah~~. – Ryo guardó silencio.
- ¡Yo tengo una pregunta para Ueda-sama!. – Dijo otra fan.
- Adelante…
- Ueda-sama… ¿Odias a Ryo?.
- No, para nada, de echo, le he comprado un pececito. – Respondió Ueda mientras sacaba de debajo de la mesa una pecera.
- ¡Que liiiindo!. – Chillaron las fans.- Ryo aceptó su obsequio gustoso.
- Deberíamos llamarlo “El pequeño pececito dorado de Ryo”. – Bromeó Koki.
Todos rieron.
La reunión duró 150 estúpidas preguntas más y aparte una sesión fotográfica y de autógrafos.
Cuando todos se iban, Ryo, pecera en mano, detuvo a Seto.
Read more

Kojiciento Cap 3


Capítulo 3
.
Seto no entendía nada y hacía demasiadas preguntas.
- ¿Quién eres?. ¿Qué haces aquí?… Sé quien eres… ¿Esto es un secuestro?. Avísale a Dori, no a Tomo…
- ¡Ah no es un secuestro!. Sólo quiero salvarte de tu jefe, Kenzo y Sachiko.
- ¿Porqué?!. – Gritaba Seto.- ¡¿Porqué?!.
- Por que si sigues con ellos, podrías quedar como Yumehito… En la ruina total.
- ¿Qué ese no era el trabajo de Yamashita-sama en Kurosagi?… Salvar gente usada y estafada.
- ¿Lo viste?. ¿Verdad que el final es…? – Ueda se detuvo. – ¡Démonos prisa y dejemos de hablar de doramas!.
- Siento que me voy a desmayar…
Siguieron caminando hasta llegar a un conjunto de departamentos. De inmediato, Ueda lo llevó al 14B y abrió la puerta con la llave que estaba debajo del tapete.
- ¡Ya llegué JiiinJiin!.
- Ruidoso, despertarás a Kame. – Jin se encontraba tocando guitarra en el sofá.
- ¡Tú también con todo el escándalo que haces siempre que prácticas!. Bueno como sea, he traído a Seto Koji y espero que lo cuiden bien…
- Buee…Nas… Tardes. – Dijo totalmente confundido Seto.
- ¿Cuidarlo?. ¿Nosotros?. ¡No, que para eso he traído a Koki!.
- Pensé que él tenía que cuidar a Juri…
- También lo traje… – Koki, Nakamaru y Juri salieron de otra habitación saludando a todos los presentes.
- ¡Maru!. ¡¿Tú qué haces aquí?!. – Dijo Ueda.
- Pensé que necesitarán de mis habilidades y conocimientos adquiridos durante el ‘Rescue’.
- ¡Otra vez presumiendo de eso!. – Dijo Jin.
- Etto… ¿El dorama?. – Intervino Seto.
- ¡Sí!. ¡¿Me has visto?!.
- Sí… Es bueno… Etto… ¡¿Por qué parecemos fugitivos y Tanaka-san nos protegerá mientras nos refugiamos en este pequeño apartamento en casa de su cómplice?!. – El dramatismo de nuevo invadía a Seto.
- No te preocupes, cuando todo este listo, Dori o Tomo vendrán por ti…
- ¡No quiero estar aquí!.
- Es seguro que Ed-sama te esté buscando, antes de vender la mercancía, necesita probarla… Y también necesita a un criado.
- ¿Qué su criado actual no era Chinen?. – Habló Juri.
- ¡Es cierto!. – Dijo Ueda. – Bueno, parece que ahora quiere a Seto como sirviente privado, realmente le interesa.
- ¡Suficiente tengo con limpiar, lavar, planchar y cocinar para Dori y Tomo!. – Se quejaba Seto.
- Bueno bueno, eso no es problema. Sólo te usaremos un poquito. – Habló Jin.
- ¡Ustedes también!. – Seto daba leves golpecitos sobre el torso de Ueda.
- Luego te explicamos el plan, mientras tanto, te quedarás aquí con Jin y Kame… Y los demás.
- ¡No quiero!.
- ¡Deja de lloriquear!. – Se quejó Jin. – ¡Este es el único lugar seguro y no te soportaré demasiado si sigues con esa actitud.
- Entiendo… – Seto se aferró a el brazo de Ueda.
Éste le acarició la cabeza y fue a sentarlo sobre el sofá mientras los demás buscaban cosas en el refrigerador, las alacenas y hasta debajo del televisor.
- ¡Kameeee!, ¡Tenemos haaaambre!. – Gritaba Koki.
- ¡Vas a despertar a Kame!. – Decía Jin mientras iba a darle coscorrones a su compañero.
.
————————————————————
.
Del otro lado de la ciudad, Hideaki Takizawa ordenaba papeles dentro de la oficina de Ed-sama en compañía de Kenzo y su ahora esclavo Yumehito.
- ¡¿Dónde está Seto?!. – Se preguntaban entre sí Kenzo y Ed-sama.
- ¡¿Dónde está Seto?!.
- Señores, como sabrán, esto de llevar los negocios es lo mío… No soy niñera.
- ¡Tenía planeado el futuro de ese chiquillo!.
- Igual que el de todos. – Rió Kenzo.
Read more

Kojiciento Cap 2

 

Capítulo 2

 Seto se estaba preparando para su primer día de trabajo; no estaba seguro de que iba a hacer, sólo sabía que tenía una cita importante con un tal ‘Ed-sama’ el director de los P-Ponnys.
Después de todo ya no estaba enojado por el error de Tomo e intentaba ver el lado bueno, pues también se había enterado que Yamashita Tomohisa debutaría pronto en los P-Ponnys.
- ¡Parece que el destino sí existe!. Se repetía Seto.
Al llegar a las oficinas principales de P-Ponnys, Seto se percató de que más bien parecía prostíbulo y no un lugar serio del todo.
Siguió adelante hasta dar con un enorme salón conectado a los demás.
Dentro sólo había un enorme escritorio de madera y un sillón elegante con un forro rojo.
- Buenas tardes Seto Koji, te estaba esperando. – Dijo de pronto un hombre que se encontraba sentado en el sofá. – Soy Ed-sama, esta es mi oficina y soy el dueño de este pequeño negocio.
- Bue… Nas tardes, Ed-sa… Sama.
- Bien, como ya debes saber, fuiste aceptado dentro de la agencia, pero aún tengo que hacerte una pequeña prueba… – Ed-sama se levantó y comenzó a susurrarle a Seto. – Primero tengo que ver si eres lo suficientemente bueno en todo… Después, tenemos que tomarte una serie de fotografías y luego te entregaré una lista de todas tus actividades. ¿Te parece?. – Ed-sama hizo una mueca perversa.
- … Sí, esta bien. – Respondió torpemente Seto.
Ed empujó bruscamente a Seto contra el sofá, después se acercó de modo que su cuerpo cubriera la vista delantera de este… Una mano atrancada en un muro y la otra acariciando la suave cara del castaño; también la posición de sus piernas impedía cualquier movimiento de Seto y de haber podido, no hubiese echo nada por el shock.
Simplemente apretujó los ojos y los dientes y comenzó a tararear el OP principal de One Piece en su mente.
- Seeeto-kun, te resistes, eso no es bueno para un P-Ponny.
Además mírate, ¡estas asustado!, debes aprender a jugar conmigo.
Bueno pues, tu primer tarea será:
1) No resistirte más. – Seto hizo una mueca de disgusto y después gritó.
- ¡Bueno bueno está bien!. ¡RENUNCIO!.
- ¡NO PUEDES!. – Rió Ed-sama.
Luego se apartó y tomó un cuaderno negro que se encontraba sobre el escritorio. – Verás querido Seto, esta es tu agenda personal que como P-Ponny debes tener, en ella puedes apuntar todas tus citas y deberes. ¿Entiendes?.
.
————————
.
Una hora después Seto ya estaba en su casa dispuesto a golpear a Tomo.
- Vamos See-chan, no debe ser tan malo. Los P-Ponnys salen en programas de televisión y esas cosas, es lo mismo. – Decía Dori tratando de animar el ambiente.
- Sí sí, casi igual, excepto que mi jefe está loco y en mis ‘obligaciones’ incluye que ¡debo aprender a cocinar!.
- Caso perdido, caso perdido. – Dijo Tomo señalando la lista de tareas de su compañero, en ella incluía ser recepcionista en las oficinas principales.
Seto estaba acostumbrado a lidiar con toda clase de personas, siempre tenía una sonrisa para mostrarles y sabía exactamente que decir.
Su primer tarea no estaba del todo mal. Sólo se trataba de brindarles apoyo moral a los que pasaran por ahí.
- Buen día, vengo a hablar con Ed-sama, mi nombre es Tatsuya, Ueda Tatsuya. – Apenas Seto estaba escuchando cuando una ola de personas irrumpieron en la salita.
- Buenas tardes, disculpe, el señor Ed-sama no se encuentra ahora. ¿Tenía cita con él?.
- Así es… Bueno, dígale que Ueda vino a verlo y ya tiene la información.
- U… Ueda. – Seto apuntaba mientras quedaba congelado y veía como Ueda y todas esas personas desaparecían por la puerta principal.
¿Información?. ¿En qué clase de negocios sucios estaba metido su jefe?. A Seto no le gustaba imaginar cosas sin lógica, pero lo estaba haciendo.
Comenzó a hacer esquemas y mapas mentales en su agenda de deberes, sabía que los P-Ponnys no se dedicaban solo a aparecer en programas de televisión y revistas, pero no estaba seguro de a que más se dedicaban.
La campanilla de su puesto sonó.
- ¡Ahh!, disculpe… ¿En qué puedo ayudarle?. – Dijo Seto exaltado por el susto.
- Em mi nombre es Kenn, seguro me conoces; bueno, vine a buscar a Ed.
- Ed-sama no se encuentra. ¿Gusta dejarle algún recado?.
- No, gracias. – Kenn dio media vuelta y agregó. – Tú eres nuevo, ¿verdad?.
- Eh pues… Sí.
- Será mejor que renuncies y no debutes. Ed te venderá a Kenzo tarde o temprano.
- ¿Kenzo?…
- ¿Has notado que Ed te utiliza de secretaria y asistente personal?, bueno eso le hace a todos, luego los utiliza un poco más y finalmente ¡BANG!… ¡Eres propiedad de Kenzo!. – Kenn tomó un cigarrillo de su chaqueta y lo introdujo en sus labios.
Seto se acercó para ofrecerle fuego.
Luego, Kenn se marchó.
Todo estaba solo de nuevo, las paredes rojas y blancas permanecían en silencio, desnudas aunque estuvieran repletas de fotografías de varios P-Ponnys.
Seto cogió su psp y comenzó a teclear en el buscador de internet [P-ponnys - Kenzo].
Ningún resultado encontrado.
Tecleó de nuevo… [P-Ponnys - Kenzo - Ed-sama]… En su lugar, salió la fotografía de Yumehito, uno de los guitarristas de Ayabie.
- ¡EEEH!. ¡¿Era ese Kenzo?!.- Seto estaba sorprendido, luego se puso a leer la información que aparecía más abajo.
Kenzo y Yume habían contraído matrimonio el 13 de Marzo del 2007. Yume había participado en conjunto con los P-Ponnys antes, era el más exitoso hasta que se enamoró de Kenzo.
Seto comenzó a sudar frío y a marearse, todo le parecía confuso. No tenía idea de en que lugar lo había metido Tomo.
Volvió a aparecer Ueda, esta vez iba solo.
- Disculpa. ¿Tú eres Seto Koji?. – Preguntó.
- Ehh sí~. – Seto hizo un extraño movimiento con la cabeza al mismo tiempo que se desplomaba.
- ¡OH, mírate, estás pálido!. Te llevaré al médico. – Ueda saltó el mostrador de la recepción, cogió las llaves que se encontraban ahí y apoyó a Seto contra su pecho.
Después hizo una llamada rápida y salió con Seto atrancado en su hombro derecho.

Read more

Kojiciento Cap 1

 

Capítulo 1
.
Era un día soleado en Tokio, Japón. Todas las personas aprovechaban la última semana de vacaciones; los parques de diversiones estaban a reventar y por las noches en los karaokes ya no cabía nadie más.
Todos vivían sus vidas, excepto Seto Koji.
Las palabras de Dori y Tomo, resonaban en su cabeza:
“¡Debes de hacer algo de tú vida!. ¡One piece está por terminar!”.
Ese fue el detonante, Seto estaba ‘perdiendo el tiempo esperando mes con mes el nuevo tomo de One piece’… Después de todo, sus amigos de la infancia no se equivocaban.
- ¡Bien, lo tengo decidido!. – Anunció eufórico.
- ¿Qué cosa, See-chan?. Preguntó Dori interesado.
- ¿Venderás tú colección de Luffy para poder sobrevivir?. – Puntualizó Tomo.
- ¡NO!… ¡Haré el castina para entrar a los D-Johnnys!.
- ¡¡¿¿QUÉEEEEEE??!!. – Era demasiada la sorpresa. – Además, con soportarte todos los días en casa tenemos suficiente como para que también nos sigas al trabajo. – Agregó Tomo.
- Ya sé… Pero quiero valerme por mi mismo. Además, en D-Johnnys puedo superarme y pasar tiempo con ustedes y los demás.
- No querrás…
Dos días después, Seto estaba formado esperando su turno en una fila sin fin.
Sentía mariposas en el estómago y estaba sudando.
- ¡Siguiente!. – Anunció una voz desde un punto en la sala.
- Soy yo… Buenas tardes. Soy… Seto… Seto Koji.
- Sí hombre, y yo soy Yamashita Tomohisa, pero puedes llamarme Yamapi, ya sabes. – Hizo un guiño. El sujeto del otro lado de la ventanilla lucía amigable.
- Bue… Buenas tardes. Mucho gusto… He… Vine a hacer el…
- ¿Casting?. ¡Ah!, no es necesario. ¡Estás dentro de los D-Johnnys!.
- ¿Habla enserio?… Seto no podía creer la magia de los sueños…
.
————————————————————
.
- Shhh shh, Seto, llegó el correo, creo que te interesa. ¡Despierta!.
- Mmm… Tomo… Eres muy molestoooo… Estaba soñando… Con Yamapi…. Mmm.
¡EHH!. ¿Te das cuenta de qué acabas de hacer?. ¡Estaba soñando con Yamapi!.
- Sí sí, Yamashita-san te agradece que seas su fan desde Shinrei… – Dijo Tomo sarcásticamente mientras señalaba el póster en el clóset de Seto. – El punto aquí, es que… ¡Estas dentro de los P-Ponnys!. ¡Woooah!.
- ¿P-PONNYS?.- Gritó Seto. – ¡Eran los D-Johnnys idiota!.
- ¿Ah sí?… Ups… Igual, estas dentro.


Read more